Tratar adecuadamente los residuos plásticos de envases vacíos de agroquímicos es esencial para proteger el ambiente y la salud pública. CampoLimpio lidera este esfuerzo en línea con la Ley 27.279, recuperando y revalorizando estos materiales para promover la economía circular y reducir los riesgos asociados con su manejo inapropiado.
¡Descubre por qué es fundamental abordar este desafío con compromiso!

La incorrecta gestión de los envases vacíos de agroquímicos implica el abandono, quema, entierro, reutilización y comercialización de estos. Todas ellas son prácticas prohibidas que representan un grave peligro para el ambiente y la salud pública.
En particular, cuando el plástico de los envases ya utilizados se inserta en circuitos no autorizados, puede terminar como materia prima de bolsas, botellas, conservadoras de frío, juguetes para niños u otros utensilios que estén en contacto con las personas y alimentos, lo que constituye un potencial peligro para la salud de aquellos que utilicen los objetos.
Las consecuencias de las prácticas irresponsables dejan en evidencia la importancia de manejar adecuadamente el plástico proveniente de los envases vacíos de fitosanitarios. Para responder a esta necesidad, en 2016 se dictó la Ley 27.279, que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de los envases, en virtud de la toxicidad del producto que contuvieron.
Siguiendo la ley y sus lineamientos, la Asociación Civil CampoLimpio ha establecido un sistema que direcciona los envases hacia el principal canal formal y autorizado del país, para que sean enviados a operadores habilitados por las provincias. Luego, el material recuperado es derivado hacia destinos permitidos por la normativa vigente. El esquema impulsado por la asociación se centra en los Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT), más de 80 puntos a los que los productores pueden acercar sus envases. Además de los CAT, CampoLimpio organiza regularmente jornadas de recepción y concientización en diversas localidades, ofreciendo otra vía para que más productores puedan entregar sus envases.
A partir de la recepción, los envases son enviados a operadores habilitados para luego ser transformados en insumos para productos que no están en contacto con seres vivos o el ambiente. La mayoría de los envases vacíos recuperados pueden ser sometidos a un tratamiento adecuado y reutilizados para fabricar caños tritubo para fibra óptica, para electricidad, postes, así como elementos viales y otros productos permitidos por la ley, que no ponen en riesgo la salud de las personas o el ambiente.

Marco legal y responsabilidad compartida
- La Ley 27.279, promulgada en 2016, establece los mínimos de protección ambiental para la gestión de envases vacíos de agroquímicos en Argentina.
- Esta ley implica una responsabilidad compartida entre diversos actores de la cadena, como productores, organizaciones del campo, municipios, empresas y aplicadores.
Acciones de CampoLimpio y el manejo responsable de envases
- CampoLimpio implementa un sistema que dirige los envases hacia el canal formal y autorizado del país, cumpliendo con la normativa vigente.
- Se promueve el lavado adecuado de los envases de plástico rígido, seguido por su tratamiento y revalorización para la producción de objetos autorizados por la ley y que no representen un riesgo para la salud humana ni para el ambiente.
- Los envases que no son de plástico rígido también son recibidos y almacenados temporalmente por el Sistema de Gestión hasta que se les brinde el tratamiento diferenciado adecuado.
