
Frente a este desafío, el proyecto SostRAEE, impulsado por el CONICET y liderado por la investigadora Yamila Vazquez, propone una solución innovadora: revalorizar estos materiales para crear productos de diseño y uso masivo bajo criterios de economía circular.
De residuos a recursos: diseño con impacto ambiental positivo
Portaobjetos, lámparas, muebles y carcasas urbanas nacen de plásticos reciclados con alto valor agregado.
SostRAEE transforma plásticos RAEE en objetos como:
La iniciativa se desarrolla en colaboración con Hi-Tech Factory y otras empresas, que validan los prototipos y garantizan su aplicabilidad en entornos reales.
Para Vazquez, esta articulación demuestra que sostenibilidad e innovación pueden converger cuando hay objetivos compartidos. El CONICET y un proyecto para reutilizar los plásticos de los residuos electrónicos y contribuir a la economía circular.
Reconocimiento internacional y cooperación científica
El proyecto recibió el Premio Senior en la Distinción Franco-Argentina en Innovación.
Gracias a su enfoque transformador, SostRAEE fue distinguido en la 8° edición del Premio Franco-Argentino en Innovación, organizado por el CONICET y el Institut français d’Argentine, con apoyo de TotalEnergies Argentina.
Este reconocimiento permite abrir nuevos espacios de cooperación, validar tecnologías y fomentar una economía más inclusiva y circular.
RAEE: una problemática ambiental, sanitaria y económica
Los residuos electrónicos contienen sustancias tóxicas y materiales valiosos que requieren gestión especializada.
Los RAEE presentan múltiples riesgos:
Infraestructura, legislación y cultura circular
La gestión adecuada de RAEE requiere políticas públicas, inversión y educación ambiental.
Para revertir esta situación, es clave:
SostRAEE se posiciona como un modelo replicable que demuestra cómo la ciencia aplicada puede convertir desechos en soluciones, integrando tecnología, diseño y compromiso ambiental.